En este breve ensayo de reciente publicación, Eva Illouz, socióloga y escritora franco israelí, analiza cómo el tecnocapitalismo ha reconfigurado nuestras relaciones y afectividad con una planificación nada inocente. La monetización de los afectos, la crisis de la experiencia y la soledad animada son los ejes conceptuales desarrollados a lo largo de los tres capítulos del libro.
Como sabemos, el capitalismo en su fase actual (la investigadora argentina Flavia Costa la denomina Tecnoceno) extrae valor de la naturaleza generando consecuencias sobre el ambiente y lo humano. Desde su perspectiva, IIouz sostiene que la lógica del extractivismo también impacta en nuestra subjetividad ya que logra formatearla monetizando los afectos a través de las aplicaciones de citas, las redes sociales y los videojuegos que usamos voluntaria y, a menudo, inocentemente.
La originalidad del ensayo de Ilouz reside en demostrar que el tecnocapitalismo no solo afecta las emociones, además las convierte en materia prima. Las personas (sin advertirlo necesariamente) participamos de una coproducción que se evidencia en las aplicaciones que usamos, en los emojis que elegimos, las redes que frecuentamos, aportando datos que luego son traducidos en algoritmos.
En este ensayo, Ilouz profundiza sobre un tema que viene trabajando a la largo de su obra desde hace tiempo: el uso constante y la mediación de las tecnologías debilitan la experiencia humana, en particular nuestra capacidad de relacionarnos con lo real y lo imprevisible. Las personas se retiran del mundo físico y las prácticas de encuentro, sin embargo la hiperactividad desplegada en la virtualidad crean la ilusión de compañía aunque la consecuencia sea el aislamiento. Es lo que la autora llama “soledad animada”.
El índice del libro posibilita aproximarse a la arquitectura de su argumentación:
- Introducción: La tecnología de los sentimientos: definición de un concepto incómodo
- Capítulo 1: El corazón como mercancía
- Capítulo 2: El capitalismo de plataformas y la privatización de las relaciones
- Capítulo 3: Terapia y psicología popular: la interfaz del tecnocapitalismo
- Conclusión: ¿Qué queda del alma humana?
Con rigor conceptual y el tono amable que la caracteriza, Eva Ilouz construye argumentos que visibilizan cómo “sentimos” las personas en los ámbitos corporativos al ritmo de algoritmos muy bien definidos. No se trata de sentir menos sino de estar atentos de que sentimos en marcos diseñados a priori. Si bien la autora señala que considerar las emociones conlleva la idea de menor represión, hay modos de expandirlas que suponen su estandarización y un control sutil. La economía de la atención y el consumo de las emociones son algunas expresiones de la transformación de la subjetividad. Ilouz destaca entre ellos la disminución del tiempo dedicado a la sociabilidad real.
El hallazgo de Tecnología de los sentimientos es que las emociones han sido reconfiguradas. Siguen siendo nuestras, se expresan individualmente y en comunidad. Pero se aprenden y se interpretan según decisiones prediseñadas desde las corporaciones tecnológicas y centros de poder.
Si pensamos el diagnóstico y análisis del ensayo en clave educativa, problematizar el uso de tecnología en las aulas desde los gobiernos de la educación y desde las instituciones es una tarea ineludible. En De la mano venimos sosteniendo que no se trata de prohibir el uso de dispositivos ni de las plataformas, ni de la IA, sino de reflexionar sobre el sentido pedagógico de su inclusión.
Se requieren conversaciones y discusiones que ayuden a la toma de decisiones acerca de para qué y cuándo usar las tecnologías, si lo que buscamos es que contribuyan a aprendizajes profundos, es decir, a usos que impliquen desafíos cognitivos y que posibiliten interactuar en el mundo real con autonomía y pensamiento crítico. La lectura del ensayo de Ilouz puede dar pie a esas conversaciones entre docentes o personas que están estudiando para ejercer la docencia. O entre personas interesadas en que la vida real y la experiencia humana sean relevantes.
Eva Ilouz, Tecnologías de los sentimientos. Cómo el tecnocapitalismo explota nuestra subjetividad. Buenos Aires, Katz Editores, 2026.