Algunas ideas de la conversación con Perla Zelmanovich y Pedro Núñez
En la primera edición del ciclo Conversaciones sobre la escuela, organizado por De la mano, Perla Zelmanovich y Pedro Núñez intercambiaron reflexiones sobre algunos de los desafíos que atraviesan actualmente a las instituciones educativas. La conversación se inició a partir de la premisa de pensar la escuela en un contexto marcado por transformaciones sociales, culturales y subjetivas que interpelan los modos de enseñar, aprender y convivir.
Uno de los ejes centrales del encuentro estuvo vinculado con la idea de que muchos de los malestares que se expresan en la escuela no son exclusivamente escolares. Pedro Núñez señaló que las tensiones que emergen en las aulas y en la convivencia institucional suelen estar asociadas a procesos sociales más amplios, que encuentran en la escuela un espacio donde se manifiestan y adquieren visibilidad. En este sentido, propuso comprender la “incomodidad” como una característica de nuestro tiempo y una clave para leer los desafíos contemporáneos que atraviesan a estudiantes, docentes e instituciones.
La conversación también invitó a revisar las formas en que interpretamos los problemas educativos. Núñez recuperó la idea de “mirar a trasluz” las situaciones que generan preocupación, explorando otros puntos de vista y preguntándose qué aspectos de la realidad quedan fuera de nuestras formas habituales de comprensión. Esta perspectiva supone reconocer que aquello que suele aparecer como excepción o problema puede ofrecer pistas valiosas para comprender fenómenos más amplios y revisar nuestros propios límites institucionales y profesionales.
Por su parte, Perla Zelmanovich reflexionó sobre la importancia de nombrar aquello inesperado que irrumpe en la vida escolar y que, en muchos casos, ha dejado de ser excepcional para convertirse en parte de la experiencia cotidiana. El modo en que nombramos los acontecimientos, sostuvo, no es neutral: contribuye a construir sentidos y orienta las posibilidades de intervención. De allí la necesidad de producir lecturas plurales y compartidas sobre aquello que sucede en las instituciones, evitando respuestas simplificadoras frente a problemáticas complejas.
Finalmente, la conversación abrió interrogantes sobre la autoridad, la responsabilidad y la construcción de respuestas colectivas. Frente a escenarios atravesados por incertidumbres y demandas crecientes, Zelmanovich planteó la necesidad de sostener una distancia crítica que permita interrogar los mandatos y encargos institucionales sin renunciar al compromiso con la acción. Lejos de ofrecer recetas, el encuentro dejó abiertas preguntas fundamentales sobre el lugar de la escuela en la actualidad y sobre la importancia de construir, junto con otros, nuevas formas de comprensión y acompañamiento frente a los malestares de nuestro tiempo.